Abro los ojos y una intensa luz me ciega. Giró mi cuerpo para no dejar que el sol me hostigue; y lo veo. Está sentado junto a mi cama, con el cabello desordenado y los ojos cerrados. Me pregunto quién será. Por un momento mi corazón se acelera. Sigo echada en la cama a medio destapar. Me pongo a escuchar un raro sonido que viene de una máquina que está a mi lado. Giro la cabeza para ver de qué se trata y es que mi pulso vital estaba siendo controlado por ese aparato. Entonces me pregunto, en dónde estoy. Examino la habitación. Paredes blancas, un pequeño estante donde reposa un ramo de flores que parecen sintéticas. Una gran ventana con las persianas cerradas. Y otra ventana del lado opuesto donde se ve el sol. Nada más. Aparte de aquel extraño que sigue dormido con los brazos cruzados.
Me muevo inquieta en la cama.
¿Qué me pasó? ¿Qué hago acá? ¿Es un hospital? ¿Quién es él? Me pregunto repetidas veces, y sobre todo ¿Quién soy yo?
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